Inundaciones dejan un mar de lodo y casas destrozadas en el suroeste de EE.UU.

Publicado: 4 nov 2026, 12:30 GMT-6|Actualizado: hace 15 minutos

PAGOSA SPRINGS, Colorado, EE.UU . (AP) — Los cielos se despejaban el martes, pero mientras las aguas de casi dos semanas de fuertes lluvias intermitentes aún inundaban partes del suroeste de Estados Unidos, otras zonas, cubiertas de lodo por los torrentes en retroceso, presentaban a propietarios de viviendas y negocios el sucio trabajo de la limpieza.

Jack Ellis, un maestro jubilado, evaluó los daños a lo largo del río San Juan en Pagosa Springs, Colorado, que en las últimas semanas atravesó múltiples episodios de inundaciones severas.

“Esto es todo un desastre para todos, especialmente en las zonas bajas”, manifestó Ellis. “Nos ponemos manos a la obra y luego volvemos a sacar todo, y eso es lo que va a hacer falta”.

Según cálculos del excientífico jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), Ryan Maue, en las últimas dos semanas han caído más de 20 billones de galones (76 billones de litros) de lluvia —10 meses del caudal sobre las cataratas del Niágara— sobre los estados de Four Corners y Nevada.

Tras las lluvias, persiste el riesgo de inundación

El suroeste de Estados Unidos ha soportado dos recientes grandes rondas de tormentas, con lluvia cayendo sobre un terreno ya saturado por un otoño especialmente húmedo.

Una persona murió en las aguas de la inundación y la policía sospecha que una segunda muerte estuvo relacionada con el clima.

Los cielos se despejaban después de que algunos ríos alcanzaron su cresta durante la noche en niveles más bajos de lo pronosticado, lo que ofrecía una medida de alivio a las zonas que se preparaban para inundaciones más catastróficas, incluidas Shiprock y Farmington, en el noroeste de Nuevo México. Devin Neeley, portavoz del condado San Juan, en Nuevo México, dijo que los principales ríos de la zona se mantenían por encima del nivel de inundación.

“Ahora es un juego de espera para que las aguas retrocedan”, señaló Neeley, y añadió que el condado probablemente pronto levantaría las órdenes de evacuación que afectan al menos a 20,000 residentes y comenzaría a centrarse en la recuperación.

Las inundaciones en Florida complican la votación

La situación no era única de la región. Mientras los aguaceros anegaban el este de Florida, se cambiaron al menos 20 centros de votación en al menos ocho condados después de que el gobernador Ron DeSantis emitió una declaración de emergencia.

Las zonas inundadas incluyeron el condado Brevard, en la costa centro-oriental, donde han caído más de 61 centímetros (2 pies) de lluvia desde el domingo. En el condado Palm Beach, en el sureste de Florida, cayeron más de 20 pulgadas (51 centímetros), cortando el acceso a condominios y sumergiendo autos en estacionamientos.

Algunas comunidades de Colorado y Utah también tuvieron que hacer planes alternativos para votar este martes debido a las inundaciones.

Alyssa Gallegos, una cartera contratista del Servicio Postal de Estados Unidos, pasó la mañana del martes ayudando a llevar los votos enviados por correo postal desde los buzones hasta la oficina postal a tiempo para una fecha límite de las 7 p.m. para el conteo.

“Independientemente de si estamos en una crisis y pasándola mal, el mundo no deja de girar”, dijo Gallegos. “No van a esperarnos, así que tenemos que seguir adelante”.

Otro golpe para el pueblo turístico de aguas termales de Colorado

Gallegos, residente de Pagosa Springs de octava generación, dijo que sus antepasados pasaron por una inundación catastrófica en 1911, pero nadie vivo en su familia esperaba algo así en sus vidas.

Estaba viendo videos de la devastación en redes sociales el lunes cuando vio la casa de su padrastro ser arrancada de sus cimientos por las embravecidas aguas de la inundación. Dentro había fotografías antiguas y otras posesiones preciadas de su infancia.

“Mi corazón está destrozado”, dijo Gallegos. “Y no es solo él, es toda la gente”.

Las autoridades indicaron que la limpieza y las reparaciones podrían tardar semanas o más en Pagosa Springs, un pueblo turístico famoso por hoteles con aguas termales junto al río.

El área del centro permaneció cerrada al tráfico el martes mientras los trabajadores usaban equipo pesado para despejar lodo, agua y escombros de las carreteras.

Pasarelas y puentes colapsaron o quedaron gravemente dañados. Un letrero frente a la entrada de un complejo turístico, donde se apilaban sacos de arena, decía: “Love Pagosa”.

El sótano se convierte en un “tazón de sopa” en Durango

En Durango, a unos 96 kilómetros (60 millas) al oeste, la casa de estilo rancho de Willow Bradner estaba rodeada por cerca de 2 pies (60 centímetros) de lodo. En un momento, casi 1,5 metros (5 pies) de agua de un arroyo desbordado se metieron en el interior.

“Nuestro sótano se convirtió en un tazón de sopa”, comentó.

El sótano había sido un punto de venta cuando compró la propiedad en 2024. Bradner, que dirige con su esposo un pequeño negocio de clósets a la medida y almacenamiento, contó que habían preguntado si necesitaban seguro contra inundaciones y les dijeron que estaban fuera de la zona de afectaciones.

A la pareja y a su hija adolescente les han ofrecido un lugar donde quedarse hasta fin de año. Pero perder tu hogar y la incertidumbre sobre el futuro resultan abrumadoras, dijo Bradner.

“La mayor parte de nuestros ahorros está en esta casa”, afirmó. “Tenemos que sacar fuerzas y tenemos que reconstruir”.